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Las que desaparecieron

El paso del tiempo hace estragos en las costumbres más arraigadas. Las nuevas formas de vida, los nuevos valores de la sociedad etctera, hacen que algunas de las fiesta antaño más importantes, todas de origen reigioso, hoy día estén totalmente desaparecidas.

Aquí dejamos un pequeña muestra de algunas de ellas.

 

EL DÍA DE LA CANDELARIA

Hasta el año 1967 se Celebró a lo grande. En lo antiguo fue el Ayuntamiento él que corría con los gastos de la festividad tales como la fiesta solemne, la procesión de Nuestra Señora con los pichones a sus plantas, y las tortas oficiales de exquisitas confituras: una grande para el Cabildo Municipal y otra pequeña para el clero.
El Ayuntamiento repartía en trozos pequeños entre los colaboradores más representativos, servidos en platillos por los municipales en sus propios hogares. Otro tanto hacia el clero con sus compromisos, los primeros el sochantre, los sacristanes, campanero y acólitos.
En los últimos años, ante la crítica en el reparto de la torta, el Ayuntamiento optó por enviarla al finalizar la fiesta al Asilo de Ancianos. De ver estaba el equilibrio con que llevaba sobre su cabeza la tabla con las tortas en la procesión al celebérrimo "Cadejo" ( Juan Ramón Fábregas García) sobre un roquete a modo de gorra para amortiguar el peso. Fiesta y procesión se celebró por última vez el año 1977, así como las hogueras que se ofrecían a la Virgen de las Candelas.

EL DÍA DE SAN ANTÓN

De esta festividad sólo nos ha quedado la misa rezada al santo, que no fiesta solemne como era tradición, perdimos la procesión callejera que recorría las calles de estación, y las hogueras que los labradores ofrecían en acción de gracias por la protección recibida por su ganado de labor o de carne. Sigue la hoguera oficial a cargo del Ayuntamiento.
Se perdieron los estadales y la costumbre de la panda de labradores que iban a casa de los amigos gritando: "!Que venimos a levantar el mulo!". Los recibía el dueño de la casa y les ofrecía una copa de aguardiente carrasqueño y un plato de borrachuelos.

EL DÍA DE LA SANTA CRUZ

Sobre unas andas recias, labradas a conciencia, era procesionada la Santa Cruz envuelta en florecillas del tiempo sobre un artístico templete, de madera tallada. La portaban cuatro devotos que lo hicieron de por vida hasta el año 1966 en que perdimos tan vistosa comitiva.

Tenia lugar primero una misa cantada, y al final era procesionada y recorría las calles Iglesia, Nueva, Veredilla, hasta las eras del Calvario Viejo 'donde finalizaba el canto de la letanía de Todos los Santos y el celebrante , hisopo en mano bendecía nuestros campos. En el recorrido procesional levantaban modestas y devotas paradas en tanto que losfieles entonaban entre otros gánticos como éste:


" Oh Cruz divina
oh Cruz sagrada,
en ti confío
dadnos tu gracia.
Santa Cruz por tu virtud,
líbranos de todo mal".


La Santa Cruz era acompañada por numerosos fieles, con los peques de la mano entre nos contábamos nosotros con los nuestros. Como dato curioso, los portadores de la Santa Cruz fueron de por vida Don Alfonso Molina Peñuela, Don José Molina caballero, Don Miguel Díaz Gaño y Don
Cristóbal "El barbero".

LA ROMERÍA DE SAN MARCOS

Se celebraba con numeroso concurso de fieles el día del Santo 25 de abril. Muy de mañana partía el clero en procesión con la Cruz Alzada, los cofrades y los romeros, cuyo cortejo salía por la puerta principal de la Lonja Grande, dirigiéndose por la callé de la Iglesia, tomaban luego la de San Marcos, así llamada por ser el camino de San Marcos donde se alzaba y se alza la ermita del Santo en el hoy cortijo de San Marcos en el cruce del camino de Granada y el de la mesta, que pasando por la Dehesa de Garcí Fernández se dirigía a la Sierra de Cazorla.
Tras del jubiloso volteo del esquilón de la ermita, se celebraba la fiesta, con procesión del Santo por los caminos del sitio, y a eso del medio día se ofrecía la comida a los hermanos y se repartía la limosna a los pobres que por Voto era obligación de ofrecer. A media tarde los asistentes regresaban con el mismo orden hasta dejar al clero en la parroquia.
Esta romería se perdió durante los años 1931-39, se recuperó este último año pero solo perduró hasta 1942 en que la dejadez de unos y la desidia de otros dio al traste con el Voto de la Villa y del clero for­mulado en pleno siglo XV.

 

SANTIAGO EL DE LAS CARRERAS

Fiesta votiva del Ayuntamiento desate comienzos del siglo XVI hasta 1931 en que se perdió, pues aquel el último año que los gastos corrieron de su cargo como era costear la fiesta y la comida que se ofrecía a los asistentes a la romería.
Fue Costumbre muy arraigada elaborar el tradicional hornazo, que las madres les daban a los nenes cuando salían a esperar a la Bandera. Des-
perdigados por los cantones del Paseo de Santiago familias enteras con su prole vestida de "majo", impacientes a la espera de ver aparecer por el horizonte la silueta de la bandera, las criaturas no perdian de vis ta al .dichoso hornazo, que no comenzaban a devorar -según costumbre-hasta divisar por la revuelta de la carretera de "Dulce" al tropel de los romeros.. Nunca mejor empleada la frase de que llegado el momento, los hornazos duraban menos "cun borrachelo en la puerta de una escuela"

EL VOTO A SAN GREGORIO

En 1587 una terrible plaga de langosta invadió nuestros campos. Fué entonces cuando el Concejo terreno y al frente sus alcaldes Don Luis de Zafra del Villar y Don Diego de Mateo y Ortega, en nombre de la pobla­ción, y el entonces prior don Luis de Quesada y el presbítero don Juan Montesinos de Siles, formulan Voto a San Gregorio "por siempre jamás", consistente en una fiesta solemne cada 7 de septiembre con procesión.
Como quiera que la imagen recibía culto en la ermita de La Vera Cruz el 6 de septiembre se trasladaba en procesión hasta la parroquia donde por la tarde, ya celebrada la fiesta, lo retornaban arropado por las autoridades a la Vera Cruz. Del voto no ha quedado nada salvo la misa rezada que ofrece el clero a la llegada de la imagen de nuestra Patrona con ocasión de su festividad y Ferias.

EL DÍA DE LOS SANTOS

Notoria era la costumbre -muy mermada hoy- de comerse las gachas de los Santos en la mismísima sartén. Antaño solían elaborar una buena "sartená" de gachas y con las que sobraban se tapaban las cerraduras de las casas colindantes, con el consiguiente amasijo de pasta y chorreones.
Cuéntase -y esto es cierto-, que un conciudadano nuestro que cargado de años vive lejos de nosotros, conectó un cable con corriente hasta la cerradura para que al arrimarse a echar las gachas la electricidad lo sacudiera. Cuando por la mañana siguiente se levantó el dueño de la casa halló un cartel pegado a la puerta que decía:

"Por ponernos electricidad, te ponemos tanta cantidad".

Con los años de penuria acabaron de poner gachas en las cerraduras pero las tapaban con barro y en cantidad.

 

FESTIVIDAD DE SAN BLAS

Solo perdura la fiesta al Santo el 3 de febrero en que como era de costumbre se bendicen los rosquillos de caridad.
En torno a 196? perdimos la vistosa y austera procesión del Santo abogado de la garganta por nuestras calles, cuyas andas iban sobre los hombros de los "churros" o molineros de la fábrica de aceite de doña Lutgarda Malo Nunca faltó al festejo,nuestro recordado Pepito de la Torre, que con sus gritos ensordecedores vociferaba:
"Viva San Blas paque nos .guarde el tragapán!"
Al anochecer comentaban las hogueras por nuestras calles, que duraban hasta bien entrada la noche. En torno a ellas las mozas cantaban a la rueda y se solían fumar -por una sola vez al año- unos cigarrillos de matalahúga.
Se vendían estadales bendecidos que las madres y ellas mismas se colgaban al cuello en honor al Santo.

LAS FIESTAS DE NAVIDAD

Hasta 1931 se vinieron celebrando las misas de aguinaldos a Nuestra Señora que comenzaban el día 16 de diciembre hasta la Natividad de Nuestro Señor. Solo nos ha quedado la Misa del Gallo, aunque no con la concurrencias de otros tiempos.
Perdimos también la costumbre de los niños que ocho días antes de la Nochebuena, en cada atardecer se proveían de sus instrumentos tales como la zambomba, el carrascual o el almirez, y recorrían las calles cantando villancicos hasta enronquecer, espectáculo que se multiplicaba el 24 de diciembre.
Los peques se movían de un lado para otro cantando al son de sus rus ticos instrumentos haciendo un alto en las puertas de las casas pidiendo el aguinaldo de esta guisa:

" Si no me das el aguilando
al Niño le he de pedir,
que te dé un dolor de muelas
que no te deje dormir,
con el quiquiriquí con el quirícuando,
daqui no me voy sin el aguando."


Perdimos también la -representación del Auto Sacramental de los Santos Reyes, siendo por última vez representados el año 1951.

 

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